Llegamos un poco antes al gimnasio y vimos terminar la sesión de
improvisación a los compañeros anteriores pero no entendíamos bien qué estaban
haciendo. Primera sensación: incertidumbre, mal asunto.
Comenzamos, todos en círculo y Delfa nos comenta que vamos a realizar
algunos ejercicios de calentamiento para perder un poco la vergüenza. Nos
recomienda ir a alguna obra de teatro de improvisaciones, para que veamos un
poco de qué va el tema. Antes de eso tuvimos que escribir una frase en un papel
y dejarlo en la mesa.
El primer juego es hacer dos gestos diferentes. Si haces uno, le toca al siguiente hacerlo
(seguimos en círculo) pero si haces el otro gesto, entonces el turno cambia de
sentido. Una vez que el juego parece entendido, lo hacemos de nuevo pero en
grupos de 6 para que sea menos aburrido. Como toma de contacto no está mal.

